Escuela Lacaniana de Psicoanálisis del Campo Freudiano | Comunidad del País Vasco

Calendario de eventos

XX Jornadas de la ELP
Desde Sábado, 27 Noviembre 2021 -  08:00
Hasta Domingo, 28 Noviembre 2021 - 18:00
XX Jornadas de la ELP "Marcas del trauma"
Vea este mail en su navegador.
 
 
¡¡¡ INSCRIPCIONES AQUÍ !!!

Texto de Presentación

«Traumas», «efectos traumáticos», «prevención del trauma», «estrés post-traumático» (DSM)… La explicación del trauma se pierde en la generalización de su definición y en sus modos de tratamiento.

¿Cómo negar el trauma en este tiempo que nos toca vivir con la irrupción de la pandemia del Covid19? Como analistas es urgente intervenir haciendo valer la política y la ética que nos competen para responder al uso de este concepto en el Otro social, en el Otro sanitario o en el Otro político.

El término “trauma” está desde el comienzo vinculado a la historia del psicoanálisis. Acontecimientos similares a esta pandemia que se vivieron en el cambio del siglo XIX al XX fueron los que sirvieron a Freud para proseguir con su investigación sobre el trauma, que ya había iniciado tiempo antes en relación con su origen sexual.

El trauma para el psicoanálisis es el nombre del encuentro con un real que irrumpe de manera inesperada. Es signo, es marca, es herida provocada por una lesión inevitable en el hablanteser: «Porque el cuerpo, si lo tomamos en serio, es el primero que puede llevar la marca propia que lo ordena en una serie de significantes»1.

Así, las marcas del trauma han de hacerse valer como soporte de la relación del sujeto con el cuerpo, que las lleva pese al hecho de sustraerse a ellas. Dichas marcas, algunas veces, señalan un antes y un después en la vida de cada cual, porque quedarán inscritas para siempre. Por esta razón, durante un análisis se convoca al sujeto a explorar las marcas a través de diferentes acontecimientos de la vida que podrían devenir en traumáticos o no. Y es que el efecto traumático se produce en la medida en que el acontecimiento actual toca un real que es anterior.

La lectura y el tratamiento del trauma que hace el psicoanálisis de orientación lacaniana difiere por tanto de otras prácticas que encontramos en el discurso común y que pretenden eliminar, anestesiar, olvidar, prevenir, controlar, etcétera. Para el psicoanálisis, las marcas del trauma tienen un valor inaugural y están relacionadas con la existencia.

Para Freud, el trauma remite a una primera experiencia de excitación sexual, enigmática, que queda reprimida y que en un segundo tiempo podría ser simbolizada. Sin embargo, tanto en Freud como en Lacan, el goce de un sujeto está siempre ligado a un primer acontecimiento con valor traumático2.

Pero ¿cuál es el estatus del trauma? ¿De esa «herida sexual», puesto que eso es lo que significa trauma?3 La línea clásica en el psicoanálisis consiste en buscar la herida antigua dentro del orden de lo que ya ocurrió. El enfoque de Lacan —que remite a Freud— hacia el final de su enseñanza radica en tratar el trauma como un trouma, neologismo que unifica trauma y agujero. La última versión del trauma sexual es, según Lacan, que «no hay relación sexual». Este axioma dice que en cualquier caso siempre hay un punto traumático y que la dimensión de la sexualidad del sujeto avanza «a tumbos»4.

Cuando Lacan consideraba el inconsciente estructurado como un lenguaje ponía de relieve la mordedura del significante sobre el viviente, un primer efecto de castración entendido como traumático. Con el concepto de rasgo Unario "einziger zug" como soporte de la identificación primordial, Lacan hará de la relación del sujeto con el significante su marca fundamental. Más adelante, se producirá un viraje en su enseñanza con respecto a diferentes conceptos: del sujeto al parlêtre, del lenguaje a la lalangue, y formulará además el axioma antes mencionado, «no hay relación sexual», brindando así la fórmula sincrónica del trauma5.

La inmersión del parlêtre en la lalangue, la percusión de la lalangue en el cuerpo, hunde ahí sus raíces del unosolo, que es significante, marca, trazo, corte6, y produce con ello un acontecimiento de cuerpo que corresponde al orden del traumatismo, del choque, de la contingencia, del puro azar7. En el nuevo paradigma clínico nodal que inaugura el último período de la enseñanza de Lacan, el trauma y sus marcas son ese anudamiento entre lenguaje y cuerpo, a diferencia del trauma considerado desde el discurso común, que remite a un hecho supuestamente traumático para todos.

Así, frente a los diferentes acontecimientos de la vida, el psicoanálisis ofrece explorar las marcas de cada cual y sus destinos, su troumatisme 8, es decir, aquello que hizo agujero ahí donde el sujeto no ha encontrado las palabras, y lo que cada uno pudo inventar con esas marcas.

Ejes temáticos:

  • El trauma y sus escrituras.
  • Los traumas sexuales infantiles.
  • Los amores traumáticos.
  • El trauma y el arte, la literatura, el cine, etc.
  • El tratamiento psicoanalítico del trauma.

Comisión científica:

Lucía D´Angelo, Blanca Fernández, Eugenia Insúa, Silvia Nieto y Ruth Pinkasz.

Notas:

  1. Lacan J., “Radiofonía” en Otros escritos, Paidós, Buenos Aires, 2014, p. 432.
  2. Miller, J.A., “El estatuto de lo real”, revista Freudiana nº 63, Barcelona, 2011, p. 28.
  3. Miller, J.A., “Causa y consentimiento”, Los cursos psicoanalíticos de J.A. Miller, Paidós, Buenos Aires, 2019, p. 138 y sgtes.
  4. Miller, J.A., “Causa y consentimiento”, op. cit., p. 139.
  5. Miller, J.A., “Causa y consentimiento", op. cit., p. 138.
  6. Lacan, J., El Sinthome, S. XXIII, El Seminario, Paidós, Buenos Aires, 2006, p. 209.
  7. Miller, J.A., Curso de orientación lacaniana L´Un tout seul, clase 3, 2 febrero 2011. Inédito.
  8. Lacan, J., Seminario XXI Los no incautos yerran, clase 8, 19 febrero 1974. Inédito.