Hacía las XXIV Jornadas de la ELP El acto a tiempo. Clínica de las consecuencias

La interpretación y el acto analítico

El Argumento de las Jornadas nos habla del acto analítico en lo que se llama relación analítica. Cuando hablamos de acto, ¿a que nos referimos?

Se puede decir, que hay dos usos comunes de la palabra acto. Uno que tiene que ver con el compromiso del sujeto a hacer un análisis y otro el que tiene que ver con el analista, quien sitúa el acto en la topología del objeto su vacío, en la relación paradójica entre deseo y goce.

El acto analítico elimina cualquier uso rutinario en la práctica

Después de leer varios textos publicados en Alikindoi, traigo un texto de Patricia Heffes, cuyo título es: “La fuerza viva de la intervención”1, en el eje de: “El acto analítico sin medida. Su lógica, su contingencia y su ética. Me ha llamado la atención y me ha interesado mucho. Ya el titulo es muy sugerente y atractivo.

Habla de tres términos: la fuerza, lo vivo/lo viviente y la Intervención. Y también nos clarifica los conceptos de Invención y creación, diferenciándolas de descubrimiento, para explicar algo del acto analítico.

En el texto de 1999, Miller se refiere a la creación como obtener algo nuevo a partir de nada. Relaciona invención y creación en el punto en que ambas se diferencian de descubrimiento. Descubrimos lo que ya estaba, inventamos y creamos lo que no está”, sigue diciéndonos en el texto Patricia. En el acto analista no se trata de una creación artista, sino de un matema, de una escritura, “el psicoanalista en el psicoanálisis no es sujeto, por tanto, ubica su acto en la topología del objeto, es por no pensar que el psicoanalista opera. “El acto analista se sitúa entre inconsciente y real”. Como dice Lacan en 1977 “el inconsciente es un sedimento del lenguaje”. En el extremo opuesto de nuestra práctica está lo real.

Primer tiempo: Fuerza

En la reseña del seminario sobre el acto, ella nos dice: “Lacan señala que hay que dar “coraje al analista” En relación al coraje del analista, y colocando el punto de partida en la Ignorancia, es decir, que el coraje se extraería del no saber.

Lo que opera en el acto analítico es lo que no tiene sentido, lo que surge del hueco que puede dar lugar a la desaificación tal como Lacan se refiere al efecto que produce el acto analítico.

La fuerza es de un deseo que se verifica cuando hay analista, a lo que llamamos deseo del analista.

Segundo tiempo: Vivo//viviente

Lacan se refiere a la “fuerza viva” no a lo vivo, ni a lo viviente. Lo viviente en relación con la intervención del analista. Por lo que creo que se está refiriendo al Deseo del analista.

Sigue diciendo, que la vida no tiene nada de natural para el humano. A la vez que lo real de la vida no es decible, hace falta un significante para sentirse vivo. Es necesario el encuentro del lenguaje y el cuerpo, lo que implica que se “transforma la vida en un significante limitado al rasgo unario”. Esta referencia al rasgo unario es de 1969, hoy hablaríamos del Uno. Por lo que hay una disyunción entre lo real de la vida y lo viviente que para el psicoanálisis está determinado por el agujero de la no-relación. Aquí yo lo asocio al concepto de Miller de “vivificante”, en su libro de” el hueso de un análisis2.

El hueso del análisis” es una metáfora de la resistencia fundamental y única de cada persona en su recorrido de vida y de palabra, que se revela y se aborda en la experiencia de la cura analítica, Miller utiliza la metáfora del

camino para describir la trayectoria vital de cada persona. El “hueso” es la piedra angular de ese camino de palabra más esencial y única.

El “hueso” en el análisis de Miller se refiere a los obstáculos y las identificaciones fundamentales del sujeto, especialmente en relación con la articulación entre el significante y el goce.

Por lo tanto, en la lógica de esta lectura, la fuerza viva sería una referencia al agujero de la no-relación, que está en la base del deseo del analista.

Tercer tiempo: Intervención

En este punto Patricia se hace varias preguntas. Preguntas que yo también me hago.

El acto ¿es una intervención del analista? ¿O es la intervención lo que podrá constituir un acto? Lacan en introducción al Seminario sobre el acto nos dice: “el psicoanálisis hace algo”, la poesía también-dice, pero no es esto de lo que se trata. La función del franqueamiento y en ese sentido hace a la instalación de la transferencia. Y en cuanto al analista. ¿Qué es el acto del analista? ¿La interpretación? ¿El silencio? ¿El corte? Preguntas que Lacan fórmula para introducirnos en el corazón del asunto. Pero el acto no puede anticiparse, nos dice.

Concluye en el texto Patricia, que cuando la intervención del analista está motivada por una fuerza viva, es decir Deseo de analista, existirá la posibilidad que esa intervención deje una marca imborrable, la de un antes y un después, es decir, que sea un acto.

¿Y los efectos del acto? ¿Podríamos decir qué el sujeto se “vivificaría”? ¿Podríamos decir que toca al ser del sujeto?

Blanca García Oviedo, socia de la sede de Bilbao de la ELP

 

 

Notas:

  1. Heffes Patricia, “La fuerza viva de la Interpretación”, Alikindoi, Revista de la ELP, XIV Jornadas de la ELP, 2025
  2. Miller, Jaques-Alain, “El hueso de un análisis”, Tres Haches, Buenos Aires, Argentina, 1998, pp. 5-10