Texto para el Espacio Hacia el Congreso de la AMP No hay relación sexual, 2026

En el curso de mi investigación para preparar esta intervención. En el Espacio Hacia el Congreso la AMP, encontré estas dos afirmaciones de Lacan en dos de sus primeros seminarios: “Si el pene cobra este valor es por cuanto la mujer se halla en un orden simbólico de perspectiva androcéntrica. Además, no se trata del pene sino del falo, es decir, algo cuyo empleo simbólico es posible porque se ve, está erigido. De lo que no se ve, de lo que está escondido, no hay uso simbólico posible”1. Y esta otra del seminario 3: “Hablando estrictamente no hay, diremos, simbolización del sexo de la mujer en cuanto tal. En todos los casos, la simbolización no es la misma, no tiene la misma fuente, el mismo modo de acceso que la simbolización del sexo del hombre. Y esto, porque lo imaginario sólo proporciona una ausencia donde en otro lado hay un símbolo muy prevalente”2.

Esta pequeña investigación ha estado acompañadas por una pregunta que me importaba: Lacan se pronunció muy pronto contra la idea de una pulsión genital, total, que podría dar cuenta de una relación sexual armónica. Siempre ha subrayado una desarmonía fundamental, aun dentro del campo de lo simbólico. Entonces ¿que añade el aforismo que nos ocupa? ¿Es una formulación más precisa? ¿O es algo radicalmente diferente?

Gracias a los desarrollos de J.-A., Miller, podemos afirmar que gran parte de la enseñanza de Lacan se produce dentro del campo perceptivo visual al que se refieren las citas, con la elaboración de todo lo concerniente a lo Simbólico.

A partir de un momento se produce una inversión de perspectiva que toma como punto de partida aquello que está “ausente”. Lo no simbolizable.

El aforismo “no hay relación sexual”, se inscribe en esta inversión de perspectiva.

En lo que he encontrado, la primera vez que aparece como tal es en el seminario 18, cito: “[…] el punto de inflexión con el que intenté definir la unión de la verdad con el saber, y que enuncié diciendo que no hay relación sexual en el ser hablante”. Aquí ya “no se trata de la falta de significante, sino de lo que hace obstáculo a una relación”3. La “ausencia” ya no es una falta, una negatividad.

A partir de ahí he recorrido el capítulo “Autismo de goce”, del curso La fuga del sentido, recomendado por C. Alberti en la primera de nuestras veladas de El Oso y la Ballena.

Ha sido una sorpresa para mí encontrar ahí el desarrollo de Miller sobre la reducción que Lacan opera respecto de la amplitud del uso de la noción de sexualidad en Freud, reducción que consiste en una definición de sexualidad en Lacan según Miller: la sexualidad es una relación.

Esta sorpresa conmociona la evidencia, para mi, del no hay relación sexual. Para pasar de esta definición de la sexualidad como relación, al no hay, Miller subraya en esta clase la elaboración por parte de Lacan de la noción de goce como distinto de la pulsión freudiana. En tanto que Lacan la había hecho equivaler a una cadena significante inconsciente. Entonces la noción de goce, totalmente original de Lacan, deviene Luana sustancia, es decir, algo no articulado a ningún concepto. Miller Menciona a Spinoza, esta es la definición de sustancias en Espinoza: “aquello que es en sí y se concibe por si: esto es, aquello cuyo concepto no necesita del concepto de otra cosa para formarse”4.

Toda la cuestión es entonces como pasar de esta sustancia a una articulación al Otro.

Me surgía la pregunta de si el aforismo pone en cuestión las concepciones freudianas de las condiciones de la vida amorosa. Si no hay relación preestablecida, el margen de variación en las relaciones depende menos de las determinaciones edípicas. Es así como entiendo la afirmación de Miller en el texto “hay no hay”, al principio de Scilicet, de que el Otro no es solo Ley, sino articulación.

Buena parte de los trabajos del Scilicet del Congreso dan cuenta de ello. Y ponen el acento en las invenciones, las decisiones, a incluir también el azar.

Luis Alba

Espacio Hacia el Congreso de la AMP No hay relación sexual, 12 de Marzo de 2016

 

Notas:

  1. Lacan, J. El seminario libro 2 El Yo en la Teoría de Freud y en la Técnica Psicoanalítica, Barcelona, Paidós 1983, p. 405.
  2. Lacan, J., El seminario libro 03 Las Psicosis, Barcelona, Paidós 1984, p. 251.
  3. Lacan, J., El seminario 18, p. 62.
  4. Spinoza, Baruch de, Ética, México, FCE, 1985, p. 11