Comentario realizado en el primer encuentro del Espacio de Psicoanálisis y Salud mental

Quería hacer una reflexión, más allá de la cuestión del acto que ya ha sido comentada y con la que estoy de acuerdo.

Agradezco a Luis Alba la mención a la cadena de producción de Toyota ya que creo permite hacer una lectura de cómo estamos hoy en día en la salud mental y diría que en la medicina en general.

El ideal de la psiquiatría es ser una disciplina más de la medicina y entrar en sus protocolos y modos de intervención sobre los órganos y lo real del cuerpo, en esta especialidad sería sobre el cerebro, olvidando la parte psi, mental, de la psiquiatría y por tanto excluyendo al sujeto. Como por otra parte ya se hace, cada vez más, en algunas especialidades médicas.

Es decir que de algún modo estaríamos cada vez más cerca de poder llegar a ser como una cadena de producción de Toyota, sin sujetos.

Esto es así porque se confunde tecnología y ciencia. Cada vez es más frecuente escuchar en los anuncios de cualquier cosa, la coletilla “científicamente demostrado” cuando en realidad se trata de la aplicación de la tecnología y no de la ciencia. Se trata de la operación realizada sobre objetos sin que haya sujeto.

Podemos entenderlo como un cambio de discurso, eludiendo la existencia del sujeto e intentando cosificarlo.

A ese discurso tenemos que enfrentar el nuestro, hacer presente la existencia del sujeto y en ese sentido me parecen necesarios espacios como este en los cuales podemos conversar con cualquiera que este interesado por el sujeto y no se conforme con la cosificación y la deshumanización.

Ahí también radica la importancia del acto, puesto que no hay acto sin sujeto.

Si queremos sostener la posibilidad de existencia de la psiquiatría y de la clínica en general tenemos que conversar y confrontar con los otros discursos para desenmascarar esta sustitución de la ciencia por la tecnología y lo que conlleva que es la eliminación del sujeto de la palabra.

José Ignacio Ibáñez