“La transferencia de trabajo”
Buenos días y muchas gracias por estas Jornadas de Cártel en la Comunidad del País Vasco y por invitarme a participar de ellas.
Cuando Jesús Ugarte me llamó para participar, me dijo algo que me atrapó, quiero decir que tuvo un efecto que me condujo a decir que sí: sí, me gusta trabajar en cártel. Pero, qué quiere decir “me gusta trabajar en cártel” es lo que traigo con las preguntas que este trabajo me ha hecho plantearme y traerlas a una jornada de trabajo, porque es así como las considero, un trabajo y que, reabre una pregunta que se inició para mí hace tiempo, pero desde otra posición.
Me gusta trabajar en cártel y me atraviesa la pregunta por la función del +1.
Trabajar en cárteles es la manera de poder hacer posible para mí, la “transferencia de trabajo” con el psicoanálisis, en soledad, pero no sola, y, precisamente, en este “en soledad pero no sola”, es donde para mí se sitúa la Escuela, ese lugar de formación para los analistas, que lleva esta marca de la soledad, en singular, además cada cual está en un momento para atrapar los textos, para hacerse las preguntas, para… pero, qué ocurre si esto no se pone al trabajo con los demás, en qué se convertiría.
El cártel hace posible un trabajo en el que esa soledad se lleva al trabajo con los otros, que no siempre tienen que estar en la Escuela, que pueden ser simpatizantes, interesados en un tema donde el psicoanálisis encuentra un lugar como interrogante.
Desde muy temprano, cuando me acercaba tímidamente a las actividades de la Sede y de la Comunidad, me llamó la atención un escrito de Lacan titulado, La psiquiatría inglesa y la guerra1, publicado en 1947, y que encontramos publicado, en castellano, en los Otros Escritos. Otro texto que va de le mano en su lectura para mí, el artículo de Éric Laurent, Lo real y el grupo2.
Fue uno de mis primeros “descoloques”, puedo decirlo así, el por qué Lacan llamó al trabajo en pequeños grupos con otro nombre, “cártel”. De donde yo venía, del trabajo en una institución en salud mental y de una formación universitaria pedagógica y psicológica, ya conocía el trabajo en pequeños grupos. Tanto en la universidad como en el centro de trabajo institucional eran y son, una pieza muy importante. Entonces por qué cambiar el nombre, qué quería señalar de diferente, porque si lo nombró de otra manera, tenía que ser para señalar algo diferencial. Esto fue un primer interrogante que me puso al trabajo. El artículo de Éric Laurent destaca que, cuando Lacan funda su Escuela, en 1964, el trabajo en pequños grupos ya ha cobrado relevancia.
Fue a través de los encuentros de trabajo en la Sede en torno al cártel que me condujeron a decir un sí para leer y trabajar en torno a esta primera cuestión para mí, cuando aún se puede decir, era una recién llegada.
Hoy vuelvo con este escrito, quiero decir al escrito de Lacan porque produjo para mí, ahora puedo decir, una cierta hendidura en el Ideal del grupo y en el Ideal del saber. Permítanme dirigirme desde este punto de enunciación, porque no puedo hacerlo para hablar de cómo me atraviesan los textos y las preguntas que me van surgiendo para que formen parte de mi formación, si puedo decirlo así.
Encontrar que el Dr. Jacques Lacan marchó a Inglaterra, cuando en Francia se estaba en una situación determinada, que tuvo en cuenta los trabajos de la psiquiatría inglesa, desde su realismo, como lo señala Laurent en el texto que les cito, que pudo extraer de ello un saber, que no una copia, ni una repetición, sino un saber que, más tarde, cuando fundó su Escuela en 1964, utiliza y pone en el corazón de su Escuela, instaurando una modalidad de trabajo que llamó cártel. Encontrar este movimiento de Lacan para cernir algo de un saber con lo real, esa posición de investigación, de deseo de saber, de apertura a los interrogantes…Leer a un Lacan que marcha fuera de su entorno, que se interroga por los trabajos de/con los otros, que extrae con sus preguntas un saber que no cierra, y que toma en cuenta la utilidad, supuso para mí, una enseñanza, creo que puedo llamarla así y que se destaca al final del Escrito,
no es de una indocilidad demasiado grande de los individuos de donde vendrán los peligros del porvenir humano3.
Tomar en cuenta esta pregunta por el nombre de cártel e investigar en relación a ello tuvo y tiene sus consecuencias aún hoy para mí.
Como señala de entrada, en la primera frase Éric Laurent en el artículo citado, hay textos cuyo contexto de enunciación determina las claves de lectura frente a importantes obstáculos.
Lo que Lacan ha trabajado y puesto en el centro de su Escuela con ese sintagma del S(A/) permite, hace posible verdaderamente el trabajo -no sé bien qué preposición utilizar, voy a utilizar la preposición “con”, entendiéndola como lo señala JAM en el texto que dio para la Jornadas del Instituto del Niño titulado Interpretar al niño4, cuando señala que, el “con” lacaniano no es el “con “de compañía, ese “con” es un instrumento5. Me pueden decir que en este texto JAM se refiere al analista como instrumento, el niño con el analista.
Me he tomado la licencia de tomar este “con” lacaniano para poder preguntarme sobre el trabajo en cártel. Se está “con” otros, analistas o no, para trabajar, cada uno, sin simetría, entonces, no es un con de compañía, es cada uno con sus preguntas y su trabajo, pero no sin los otros, es un “vínculo” para trabajar. Porque en este “con” se avanza en el trabajo propio. Es un trabajo que no se hace solo, aunque implica cierto grado de soledad, la soledad del compromiso con la causa freudiana. Por eso me parece oportuno tomar ese “con” lacaniano, como dice Jacques Alain Miller en el texto citado.
Como les decía, este Escrito de Lacan lo leo con el texto de Éric Laurent, Lo Real y el grupo.
De él pongo al trabajo una cuestión en referencia al +1, a la función del +1.
Podría haber extraído otros textos que planteen directamente esta cuestión. Pero es la manera en la que Éric Laurent lo plantea lo que me hizo volver a él para esta jornada.
Me ha tocado tomar esta posición de +1 en algunos cárteles.
Tener la oportunidad de trabajar con vosotros esta mañana me permite compartir una inquietud en relación a esta función que me interroga.
Sabemos que es una función, es decir que no está relacionada ni con el saber más, ni con la experiencia, ni con los años de análisis, …
Una función es una relación de correspondencia entre elementos de dos conjuntos , se estudia en matemáticas; entonces, podemos decir que la f(+1) es una relación, un vínculo que se establece para hacer posible un trabajo que Lacan despejó del método del “grupo sin jefe” utilizado por Bion, ya fuera de la finalidad .de rehabilitación y adaptación a la guerra. Bion observó cómo en este tipo de grupo lo que emerge es que el grupo encuentra en el trabajo su objetivo común.
En la experiencia del «grupo sin jefe» Bion separó la función de jefe de la de autoridad jerárquica como tal, y, Lacan da un paso más en ese desmantelamiento de la masividad del jefe. Insiste, apoyándose en los modelos estructuralistas Levi-Straussianos, sobre la función permutativa. A ese líder que permuta lo reduce a una función más-uno que no llama líder y que separa aún más la función de la antigua concreción llamada jefe. Ello libera tanto más la función irreductible del significante amo. Hay allí una función especial que debe ser encarnada impidiendo así una identificación de la persona con la función.
Lacan entonces, toma este modo de trabajo, podríamos decir, más allá de toda función de liderazgo, pero sí le da una función, que también podemos decir, extrae de lo que Bion observó ocurría en las dinámicas de grupo, poniendo el acento no en esta dinámica propia del grupo sino en el trabajo. Se trata entonces, para el +1 de hacer consistir el trabajo en detrimento de las dinámicas de grupo que aparecen, y, que Bion destacó, como reacciones de huida, personas que no están presentes; personas que están en posición de crítica continuada, posición de ataque que decía Bion; también destacó que están aquellos que quieren organizar el trabajo de todos, aquellos que quieren encarnar la función de dirección en el lugar +1, e incluso, los efectos de empuje a hacer consistir un líder. Todos esos efectos están previstos de entrada. Para el Más-Uno se trata de interpretarlos de manera que no se vuelvan el centro del trabajo. Para ello hay que interpretarlos. Lacan pone el más-uno en un lugar analítico que le permite, como lo hacía el analista según Bion, interpretar como tal y evitar que esos efectos se cristalicen, ya sea sobre el eje imaginario, ya sea sobre el eje simbólico, o como efectos de real de desecho6.
Hay muchas maneras diferentes en los que se dan a ver estas dinámicas de grupo, entonces, si hay algo que voy pudiendo aprehender de la posición del +1 es ese lugar analítico que dice Lacan, ese lugar de interpretación que requieren para que el trabajo continúe.
No es una función que se aprende y que ya está, de manera que ya a partir de ahí esta función se puede ejercer como si se tratara de una profesión porque ya se tiene el saber. No equivale a hacer existir de nuevo una Otro de la garantía, un saber universitario colocado en posición de agente, dando consistencia a creer que habría una forma de interpretación a priori, incluso me atrevo a decir, un protocolo que indicaría la experta manera de interpretar, desalojándola del discurso analítico donde, como no se cansó de enseñar Lacan, ésta, la interpretación, sólo puede medirse por sus consecuencias y que vale, cada vez. Ocupar un lugar analítico es colocarse es ese lugar de semblante de objeto que remite a cada uno hacia su propio deseo, en el cártel, a ese deseo que es el trabajo, a ese amor, del que Lacan dio un vuelco cuando nos dejó como “ un amor más digno”, y, que en el trabajo de cártel podemos decir, esa transferencia que, me parece abre un camino al amor por el trabajo en psicoanálisis.
María Verdejo
Jornada de cárteles, Bilbao 14 de febrero de 2026
Notas:
- Lacan, Jacques. “La psiquiatría inglesa y la guerra”. Otros Escritos. Paidós, Buenos Aires, 2014. ↑
- Laurent, Éric. Lo Real y el grupo. Ornicar ? Digital, nº.11, 2002. ↑
- Lacan, Jacques. “La psiquiatría inglesa y la guerra”. Ob .cit., p. 131. ↑
- Miller, Jacques-Alain. « Interpretar al niño », Parentalidades actuales. Carretel 12. Bilbao, 2014, pp. 11-12. ↑
- Ibid., p.11. ↑
- Laurent, Éric. Ob.cit. ↑
