Ecos de la enseñanza de una Analista de la Escuela
Como si de una sala de anatomía se tratara estudiaremos un inconsciente. Un inconsciente que al final del recorrido se entrega como cadáver para la enseñanza. ¿Cómo fue el impacto del lenguaje? ¿Cuál fue el traumatismo de lo sexual? ¿Cómo se suturaron estas heridas? ¿Cómo se cristalizó el síntoma? ¿Qué efectos tuvo esto en su práctica? Son preguntas que convocan al trabajo.
Cuando un inconsciente ha mutado en un recorrido analítico presenta las marcas de ese pasaje. El paso que hay de analizante a analista. Algo del inconsciente de antes, previo a la entrada en el dispositivo fallece, para dar lugar a otra cosa. Cuando esta mutación se transmite, puede producir impactos en los cuerpos de los escuchantes. En los cuerpos de aquellos que están orientados por lo que el pase supone. Trataremos entonces de ahondar en estos ecos que ha producido la Enseñanza de Neus Carbonell.
Más allá del horror que supone la destitución subjetiva puede vislumbrarse una posición ética que orienta a nuestra Escuela. De hecho, el trabajo sobre las enseñanzas del pase marca una orientación que debería efectivamente redirigir nuestra práctica, revitalizarla. Sacarla del automatón y confrontarla a la tyche y al acto analítico.
Ustedes están convocados a una jornada de trabajo en la que cuenta el eco que ha tenido en sus cuerpos esta enseñanza. Invitados están entonces, a extraer las perlas de este ejercicio.
Kepa Torrealdai, Director de la Comunidad del País Vasco
